Vivo con un amigo cinéfilo que siempre me acerca a historias diferentes y hoy vimos Ponyo, él me decía ayer que la tenía que ver, primero porque está inspirada en la historia real de la sirenita, cuento que marcó mi infancia y película que hizo que siempre tuviera un interés particular en el cabello rojizo, además de lo tierna que es esta versión, con esos muñequitos de acuarela y ojos grandes típicos de las ilustraciones japonesas y personajes que sí parecen de verdad con sus rabias, peleas, lealtades y amores, no la típica escisión de los malos sin pizca de bondad y los buenos idiotas.
Antes de empezar la película él me comentaba que ese director Hayao Miyazaki, tenía películas con ilustraciones hermosas y quizá por provenir de otra cultura no estaban teñidas de la escisión antes comentada, yo le decía que en una obra de teatro que vi del grupo "El Chichón" de la UCV, cuando era niña plasmaba justamente eso, la rigidez de Disney (en ese momento emperador de las películas animadas) de colocar siempre una bruja, malísima, envidiosa, al que todo el mundo odiaría y que siempre terminaría mal, la chica buena, dulce, amable, siempre perfecta, sin subir el tono, ni hablar demasiado, sin la necesidad de expresar un sentimiento hostil (eso era cosa de la bruja) y siempre pasiva esperando que algún príncipe valiente, caballeroso, listo para enfrentar aventuras y saltar, brincar, luchar contra inmensos dragones llegara.
Ahorita yo sé que el mundo no es así, pero tantas películas, cuentos, historias en que se muestra esa triada hacen pensar alguna vez (o muchas) que si se es capaz de demostrar algún sentimiento hostil, se está acercardo al polo de la absoluta, maldad en cambio comportarse pasivo sumiso y medio tonto se es la manera de obtener el preciado honor del amor incondicional, cosa que más allá de tus padres es bien utópico esperar.
Después de ver la película me quedé con un sabor dulce y de reconciliación con los cuentos y hasta con Disney pues produjo la película, ya que con todo lo fantasioso que podía ser la historia de un pez que se convierte en humana, tener una madre que conduce horrible (valga el estereotipo) con un ataque de ira cuando sabe que el esposo llegará tarde por el trabajo, pero que le cree a su hijo y apoya toda la aventura que el niño desea emprender, pareciera un afán de representar al fin de forma realista personajes con los cuales identificarnos que realmente se comporten como humanos, con las cosas buenas y malas que todos poseemos.
Pd: no puedo cerrar la entrada sin pedirles que comenten y para los que vieron la película, díganme que los besitos de las hermanitas de Ponyo no es uno de los sonidos más tiernos del mundo.
http://disneydvd.disney.go.com/ponyo.html
domingo, 7 de noviembre de 2010
Érase una vez
Le colocamos stop al DVD porque unos amigos querían verla también, estábamos viendo "Ponyo" una película de un director japonés Hayao Miyazaki basada en la sirenita (mi película infantil favorita), y en esa pausa recordé lo mucho que me gustan las películas y cuentos infantiles, la herencia más grande que me pudo dejar mi mamá, esos miles de cuentos que de bebé me leía y que aún los tengo en la biblioteca. Ahora de "adulta" releerlos y verlos en películas me hacen sentir y pensar cosas diferentes que trataré de expresar aquí, para mi y para el que quiera acompañarme, igual que un cuento antes de dormir.
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